GRACIAS A MARK HURNI
«Toda ciencia viene del dolor. El dolor busca siempre la causa de las cosas, mientras que el bienestar se inclina a estar quieto y a no volver la mirada atrás».
Stefan Zweig
Hace unos meses di las gracias al profesor Dorsey (y al neurólogo Bloem) por su valiente "llamada a la acción" de 2018. Hoy quiero hacerlo con la persona a la que considero que más profundamente ha llegado en el conocimiento del Parkinson, podríamos decir que a profundidades abisales -si dejamos a un lado, quizás, a los grandes neurólogos y neurocientíficos de las últimas décadas-. Mi amigo el Dr. Mark Hurni, un suizo que además de enfermo de Parkinson, se hizo doctor de Psicología en Granada como parte de un camino personal junto con su amigo y mentor el doctor Rafael González Maldonado, para comprender mejor su enfermedad y la de todos.
El 15 de julio de 2015, Markus Peter Hurni tuvo la amabilidad y la generosidad de escribirme un prólogo para mi libro "Una forma diferente…". Inmerso como estaba en su edición y agotado tras casi tres años de trabajo intensísimo (calculo que más de 10.000 horas), me pasó algo desaparcibido inicialmente este excepcional comentario:
«Parece negativa la respuesta a la pregunta “¿Serán suficientes 200 años de Enfermedad de Parkinson para lograr su curación?”, de Jesús Márquez Rivera en el título del primer parágrafo de su libro. La respuesta es “No”, si la medicina tradicional continúa tratando la enfermedad por los efectos secundarios de su propio tratamiento.»
Hay que leerlo bien despacio y estar muy atentos a la frase que resume los últimos 50-60 años del mundo del Parkinson, así como de un plumazo:
"…si la medicina tradicional continúa tratando la enfermedad por los efectos secundarios de su propio tratamiento".
Hoy lo leo y lo releo. Tuvieron que pasar estos 5 años de estudio y búsqueda muy intensos para poder comprender lo que él ya sabía desde hace muchos años: que lo que conocemos hoy como Parkinson es producto, en gran medida, de los efectos adversos de los mismos tratamientos.
Mi padre me decía que sólo un genio que padeciese él mismo la enfermedad, mediante una profunda introspección, podría encontrar las claves para curar el Parkinson (o una buena parte de las enfermedades de Parkinson). No sé si Mark Hurni es ese genio, pero desde luego se parece mucho y ha puesto las bases para que llegue muy pronto.
Su tesis doctoral, disponible en la Universidad de Granada en formato pdf, y su libro que sólo está disponible en alemán (otra de las terribles paradojas de este curioso mundo del Parkinson desde que se usa la levodopa-carbidopa, 1970-1975, que no esté ya traducido al inglés, al español), deberían ser de lectura "obligatoria" en todas partes. Pero algunos no quieren que la información auténticamente liberadora llegue a los enfermos y a sus familiares. Así que tendremos que probar por otros senderos, desbrozar mucha maleza en la jungla para llegar a cada enfermo que vive aislado en su particular laberinto parkinsoniano, que como en un juego de muñecas rusas, está dentro de otro laberinto más amplio, y todos en el global, en el Matrix del mundo del Parkinson a mediados de 2020.h
https://digibug.ugr.es/bitstream/handle/10481/71679/Tesis%20Markus%20Peter%20Hurni.pdf
Gracias, Mark. Gracias por todo. Hay quien piensa que yo creo haber descubierto la clave del Parkinson. Mi necedad y mi soberbia no son tan grandes. Al menos, no todavía. No se dan cuenta que como historiador, periodista y detective en Internet, sólo me limito a descubrir a los genios que ya han señalado el camino. Birkmayer, Hurni, Karobath, Braak, Hinz, Perlmutter, González Maldonado… son algunos. Lo que ellos comprendieron y aportaron está disperso y desconectado muchas veces. Pero cuando unimos los puntos, el puzzle cobra vida. Y la Historia no permitirá que los olvidemos.
Si tuviese que destacar a diez personas en la Historia moderna del Parkinson, sin dudarlo un instante, Mark sería una de ellas. Historia viva del mundo del Parkinson.
Gracias por todo, una vez más.